Ministerio del trabajo: Precio y dignidad.

 

PRECIO Y DIGNIDAD.

 

Problema

     Cómo se ha afectado la imagen de las empresas debido a comportamientos pocos éticos que surgen dentro de las organizaciones. Situaciones en que algunos profesionales reciben dadivas para obtener un beneficio personal, corrompiendo los procedimientos de estas entidades, afectando así tanto su dignidad humana como profesional, además de la imagen institucional de estas empresas.

 

Propósito

     ¿Es la falta de estrategias que promueven incentivos hacia los empleados, un motivo directo en la generación de comportamientos poco éticos y corruptos dentro de las organizaciones?

 

Hipótesis

     En caso de serlo, ¿promover incentivos entre los empleados lograría disminuir la tentación de recibir dadivas, y así disminuiría el impacto negativo de la imagen de estas organizaciones frente a la sociedad y la ciudadanía?

 

 

 

Ruta argumentativa

     ¿Si se aplicara la Ética profesional y moral de las empresas frente a la sociedad para que le facilitara a esta los criterios correctos en los debidos procedimientos, bajaría las incidencias negativas y desfavorable que tienen estas entidades ante la comunidad y la ciudadanía?

     La Ética al ser considerada como una conducta humana que está orientada en la motivación, en los valores y las consecuencias de nuestros actos subjetivos y objetivos, varía de acuerdo a la necesidad del ser y el comportamiento humano.

      En muchas ocasiones se habla sobre lo qué es realmente el actuar “poco ético” ignorando que en realidad el actuar ético se basa en actos, distintos procesos mentales y decisiones que toma un individuo, y que va en contra de una manera de actuar predeterminada existente en una comunidad, debido a un contexto histórico y cultural por la idiosincrasia y la moral que se ha desarrollado en dicho contexto.

     He visto a lo largo y ancho de mi experiencia profesional como este fenómeno de la ambición, avaricia y la corrupción, tienen a muchas empresas tanto del sector publico como privado sumergido en una mala reputación que viene de un concepto negativo que han dejado florecer ante la sociedad, dejando entre ver las debilidades corporativas y los problemas de corrupción dentro de estas entidades.

     No es difícil salir a la calle y escuchar entre la ciudadanía, el “murmuro” sobre la corrupción en las entidades publicas y privadas, casi que hasta el punto de que se normalizan ciertos comportamientos que se vuelven permisivos y hasta aceptados por los mismos ciudadanos, afectando este fenómeno no solo a las organizaciones como tal si no a la sociedad en general.

Todo el dilema del asunto yace en el deber ético, en las limitaciones de la libertad de nuestros actos y la mala costumbre que se ha creado año tras año. Normalizando conductas pocas éticas.

     Tuve la oportunidad de trabajar en una empresa del gobierno por muchos años por lo que experimenté en directo acciones poco éticas en relación a ciertos procedimientos.  En verdad se presentaban situaciones muy deprimentes al ver que, en el interior de esta empresa, la burocracia se basaba en muchas ocasiones, en comportamientos negativos que resultaban de favores de oportunismo.

     Por ejemplo, en cómo le puedo quitar una plata a “x” o “y” empresa para no llevar a cabo la sanción. Cómo le puedo quitar plata a una empresa para tramitar más rápido unas horas extras o un Paz y Salvo.

     Pero lo más sorprendente es que esas empresas les tocaban cancelar altas sumas de dinero para que no fueran sancionadas, o para que le agilizarán ese trámite que necesitaban rápidamente por lo que no hacían nada para denunciar a tal funcionario.

     Igualmente es un problema ético que se comporta como un organismo y crece dentro de las organizaciones, en este caso resultaba que en el interior se organizaban grupos de funcionarios dispuesto a entrar en esa falta de Ética profesional o moral o en la falta de responsabilidad social, no solo afectando su dignidad humana sino toda una comunidad.

     Vemos cómo se ha perdido el concepto de la dignidad humana y como los seres humanos permitimos que todo esto nos pase sin hacer nada al respecto.

     En verdad debemos tener conciencia, ya es hora de despertar de este mundo injusto, cruel y despiadado. Lo más importante es tener no solo obligación moral con nosotros mismos, sino con toda una sociedad a la que debemos denunciar todos esos casos de corrupción que tengamos a la vista, y así empezar a construir un mundo mejor, que desde nuestro hogar lo podamos hacer enseñando buenos valores y principios para obtener una mejor sociedad. Debemos apostarle al cambio empezando por uno mismo diciendo “YO SOY EL CAMBIO, ¿Y TÚ?”

     Sabemos que nada es fácil, pero si todos contribuimos con un granito de arena mejorando nuestro “Yo” interior para empezar a reflejar ante los demás algo positivo, estoy seguro que empezaríamos viendo un cambio en nuestro mundo, en nuestro entorno.

     Es importante que desde nuestros estudios podamos seguir compartiendo estas experiencias y ser portadores del cambio al decirle al mundo que debemos poner en práctica la ética, la moral, la dignidad y las buenas costumbres, no importa desde que nivel académico estés o a que campo perteneces lo importante es que podamos construir un mundo mejor.

     Siempre me pregunto; si el salario del funcionario de tal entidad mejora, ¿bajaría el flujo de corrupción interna y de esta manera reflejaría un impacto positivo ante la comunidad?

     ¿Será que si la ciudadanía, o las grandes, pequeñas, y medianas empresa que se ven involucradas en estos casos, denunciaran, se tendrían una mejor imagen ante la comunidad?

     Muchas veces he pensado que, si las empresas incentivan a los trabajadores, mejorando sus condiciones de vida, el grado de corrupción fuera en menor escala. Este análisis es desarrollado desde la experiencia particular que he tenido a lo largo de mi experiencia laboral.

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